
La nueva normativa se aplicará a 260 poblaciones, entre ellas, Premià de Dalt

Una regulación pionera en Catalunya elimina las licencias de pisos turísticos eternos e impone la obligación de renovarlas cada cinco años con un permiso que emitirán los ayuntamientos. La normativa, aprobada en el Consejo Ejecutivo de este martes, entrará en funcionamiento en 262 municipios que concentran 95.000 pisos turísticos, el 90% del total.
Tope de 10 pisos turísticos por cada 100 habitantes
Los consistorios sólo podrán dar luz verde si el planeamiento urbanístico justifica que existe suelo suficiente para viviendas. Las licencias estarán limitadas a un máximo de 10 viviendas turísticas por cada 100 habitantes. En Premià de Dalt este tipo de viviendas necesitarán licencia urbanística previa. El municipio no sobrepasa el tope de viviendas turísticas decretado.
De la declaración responsable a la licencia
La nueva normativa endurecerá de forma significativa los trámites para las viviendas de uso turístico que existen en 262 municipios de Cataluña. En los próximos cinco años, el ayuntamiento tendrá que decidir cuántos apartamentos turísticos permite y si renueva los títulos actuales.
Sanciones graves por no tener licencia
Tener un piso turístico sin la licencia se considerará una infracción urbanística sujeta a “sanciones graves”. El decreto ley ha querido evitar el efecto llamada y entra en vigor de forma inmediata después de publicarse en el DOGC.
¿Qué ocurre con las viviendas turísticas ya existentes?
Los propietarios tendrán un margen de 5 años para solicitar la licencia urbanística y la autorización turística. Si no lo hacen en este tiempo, tendrán que cesar la actividad. En estos cinco años, los ayuntamientos tendrán que haber actualizado el planeamiento urbanístico y, por tanto, estar en condiciones de dar respuesta a estas solicitudes. Ahora bien, los propietarios de pisos turísticos existentes podrán pedir al ayuntamiento una prórroga de otros cinco años si acreditan que no pueden compensar las pérdidas patrimoniales.